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Consejos desde Ciudad Real para protegerse del sol

/Lidia Rodríguez/

Comienza el verano y estamos en una época del año donde el sol radia con fuerza, por lo que resulta necesario que conozcamos cómo proteger nuestra piel de cara a las radiaciones solares ya que, proliferan en mayor medida los problemas causados por el sol en nuestra piel. Saber cómo cuidarla para prevenir problemas cutáneos resulta fundamental desde los más pequeños hasta los más mayores.

Desde El Confidencial de Ciudad Real queremos conocer cómo debemos proteger adecuadamente nuestra piel este verano, ya que es una “asignatura pendiente” para muchos, para ello hemos contado con la colaboración de la Farmacéutica y especialista en dermocosmética, Raquel Olmo Lucio y el Jefe de la Unidad de Dermatología del Hospital General Universitario de Ciudad Real, Guillermo Romero.

¿Por qué es necesario protegerse del sol?

Raquel explica que no siempre conocemos los peligros que “esconde el sol”, ya que este produce alergias, quemaduras, insolaciones, inmunosupresión y cambios en la estructura del ADN celular. Es por ello, que según expone esta farmacéutica el protector solar es un cosmético que permite “disfrutar de los muchos beneficios” del sol minimizando sus efectos negativos, refiriéndose como efecto negativo a la deshidratación de la piel, las manchas, telangiectasias, urticaria solar o cáncer. “Una protección adecuada y constante frente a las radiaciones solares reduciría la incidencia de cáncer de piel”, afirma la responsable de la farmacia que lleva su nombre en Ciudad Real.

Según explica el Doctor Romero, la mutación en la piel por quemaduras del sol puede derivar en cáncer y envejecimiento futuro. Esto no quiere decir que tengas que estar “obsesionado” con no poder salir a la calle, señala el dermatólogo, a pasear, ir la playa, a la piscina o hacer deporte al aire libre, pero hay que “tener sentido común” y evitar las horas centrales del día ya que, en verano hay un grado de radiación muy alto. “Al fin y al cabo, el sol siempre que te radia algo te va haciendo en la piel, poco a poco. Por ello, hay que disfrutar de él pero ser precavido para prevenir sus efectos”, cuenta Romero a nuestro medio.

¿Cómo saber que protector solar elegir?

Como hemos comentado anteriormente, los protectores solares son aquellos productos que cuando nos los aplicamos en la piel nos protegen del sol. Contienen filtros solares, que son unas sustancias que evitan que las radiaciones ultravioletas penetren en nuestra piel, impidiendo que nos quememos y que en su mayoría son: químicos, que absorben la radiación UVB, UVA y la transforma en una longitud de onda que no está activa; o físicos, que actúan como barrera y por reflexión y se utilizan en pieles alérgicas a algún componente químico o pieles intolerantes al sol como por ejemplo, la piel de un niño menor de 3 años. De tal forma que podemos estar expuestos al sol sin que nuestra piel sufra.

Un protector solar está formulado con una combinación selectiva de filtros solares, según señala Raquel Olmo, los filtros deben de ser “químicamente estables” ya que están expuestos a la luz, calor, humedad, aire y/o arena. A su vez, tienen que ser resistentes al agua y al sudor, que no tengan efectos sistémicos, y deben de tener una buena tolerancia en la piel y mucosas para adherirse a la capa cornea y no penetrar.

Una vez que sabemos qué y para qué sirven los protectores debemos tener en cuenta, según palabras de la farmacéutica, que las personas con problemas en la piel, que toman medicamentos fotosensibles, que solicitan un tratamiento antienvejecimiento y anti manchas, embarazadas o en período de lactancia, bebés y niños, o trabajadores al aire libre, tendrían que reforzar y asesorar la importancia del factor de protección solar.

¿Qué características tiene que tener un protector solar?

Actualmente, existen multitud de texturas adaptadas a cada tipo de piel como en gel, cremas, emulsión o fluido por ejemplo, para pieles grasas o con tendencia acnéica, brumas, sprays; y formulados con potentes antioxidantes que protegen el sistema inmune y las células de los efectos dañinos del sol. 

Sin embargo, ningún factor de protección solar protege frente al 100% de la radiación, afirma el Doctor Romero, quien nos explica que además, existen fotoprotectores orales en formato de cápsulas que actúan como complementos alimenticios a la protección tópica y están basados en antioxidantes, que preparan la piel para el sol, ayudan a evitar las manchas, alergias solares, bronceado más uniforme y duradero. Además de ello, según palabras de Olmo, un protector solar “que se precie” ha de tener:

  • Protección completa: UVA, UVB e IRA. El máximo es 50, cuando pone 90, extrema, o 100 significa que llevan activos que complementan con antioxidantes estas funciones de los filtros solares.
  • Mínimo de filtros, seguridad y eficacia demostrada.
  • Que incluya protectores y reparadores del sistema inmune
  • Multifunción: hidratantes, calmantes y reparadores . Mejor si es un producto sin perfume y sin parabenos.
  • Antimanchas y antiedad: 4 de cada 5 arrugas son producidas por el sol, por tanto, es el mejor activo para el fotoenvejecimiento durante todo el año. 

¿Qué debemos tener en cuenta antes de elegir un fotoprotector?

Según nos cuenta el dermatólogo, en el mercado hay muchos fotoprotectores diferentes pero   todo producto que se esté vendiendo tiene que cumplir la legislación europea, por lo que señala que hay que “fijarse por lo que se está pagando, si compras una cosa muy barata seguramente la calidad disminuya notablemente mientras que si eliges un producto de farmacia tendrás más calidad asegurada”.

Respecto a las normas que deben cumplir, nos encontramos con algunas “básicas” como que incluya el número correspondiente al factor de protección solar de 5 a 50+ en el etiquetado del producto y señalar si protege tanto frente a los UVA, que produce la oxidación de la melanina y están relacionados con el fotoenvejecimiento prematuro, con las alergias, las arrugas y las manchas; o frente a la radiación UVB, que produce la quemadura y la inflamación, siendo la responsable de la inmunosupresión ya que afecta a las “células de languergans” produciendo herpes.

Además algunos fotoprotectores contienen antioxidantes que protegen contra los infrarrojos, IRA, que producen las arrugas profundas, rompiendo el colágeno y produciendo daño a nivel mitocondrial, es decir, en el motor energético celular.

¿Cuál es tu fototipo según tu piel?

Los fototipos son la clasificación que nos dice la sensibilidad o la resistencia natural de la piel frente al sol, de este modo podemos distinguir:

– Los fototipos bajos son esas personas que tienen piel muy clara, ojos claros, cabellos claros. Estas pieles son muy poco resistentes al sol y se queman con mucha facilidad. Deben utilizar protectores solares altos para que la piel esté bien protegida.

 – Los fototipos medios son los que tienen piel clara o un poco pigmentada con ojos castaños o oscuros. Estas pieles son más resistentes al sol y deben utilizar protectores solares medio-altos.

 – Los fototipos altos son las personas con piel morena o muy morena, pelo moreno y ojos oscuros. Estas pieles son las más resistentes al sol pero también deben utilizar protectores solares medios.

De este modo, tanto Olmo como Romero señalan que dependiendo de tu fototipo de piel tendrás que utilizar un foto protector u otro. La diferencia estará en el factor del protector solar a utilizar. Los protectores solares contienen un número que nos indica el factor de protección, es el SPF. Un protector solar con SPF50+ nos está indicando que nos da una protección muy alta. Uno con SPF40-50 es de protección alta, uno con SPF30 o 20 es una protección media y del 15 al 10 se considera baja. Por ello, los fototipos bajos necesitan SPF altos mientras que un fototipo alto puede utilizar una protección baja.

En este sentido, el número que marca el SPF, indica el tiempo que tu puedes estar al sol sin quemarte usando el foto protector, de forma que por ejemplo, un factor 15 si estas al sol 60 minutos es como si solo estuvieras protegido una cuarta parte de ese tiempo, nos explica el doctor.

Decálogo de Fotoprotección

Una vez hemos aprendido a distinguir un protector solar de otro, y cuáles son los fototipos que existen, vamos a resumir en 10 puntos los consejos “fundamentales” para asegurarnos una correcta exposición frente al sol.

  1. Usa fotoprotección y ropa adecuada durante las actividades al aire libre: También en días nublados, que nos veamos el sol fuera no significa que no pueda dañarnos.
  2. Evita la exposición al sol a los niños menores de 3 años. Y en caso de hacerlo que se aplique factor de protección físico. 
  3. Consulta a tu farmacéutico: Te ayudará a seleccionar el fotoprotector más adecuado. La piel tiene memoria y es para toda la vida, no compres cualquier protector por comprar. 
  4. Aplícate el fotoprotector al menos media hora antes de exponerte al sol: Repite la aplicación periódicamente cada 2 horas. Según la Organización Mundial de la Saludad, OMS, para que el producto actúe hay que emplear la cantidad adecuada, unos 2 mililitros por centímetro cuadrado. En todo el cuerpo nos tendríamos que echar unos 30 mililitros. 
  5. Protege también tus ojos con gafas de sol homologadas.
  6. Evita la exposición al sol en las horas centrales del día: De 12 a 17 horas.
  7. Algunos medicamentos aumentan la sensibilidad al sol: Consulta en tu farmacia.
  8. Hidrata tu piel después de la exposición al sol.
  9. No reutilices el fotoprotector de un año para otro: Una vez abierto, pierde su eficacia.
  10. El color de tu pelo, de tus ojos y de tu piel determina tu fototipo.

 

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